La cirugía de prótesis de cadera es muy común en la actualidad, ya que, en muchos casos es la solución definitiva para enfermedades degenerativas. Sin embargo, antes de someterse a una cirugía de este tipo, es necesario tener en cuenta ciertos aspectos y conocer determinada información.
¿Qué es una prótesis de cadera?
Una prótesis de cadera es una pieza artificial que se coloca reemplazando a la articulación de la cadera cuando presenta daños y supone una limitación en las actividades cotidianas del paciente. Normalmente, la artrosis y las roturas o fracturas de cadera, son el motivo más común para la implantación de una prótesis.
En función de qué partes de la articulación presenten daños y, por tanto, qué partes se sustituyan, se distinguen distintos tipos de prótesis de cadera.
La más utilizada es la prótesis de cadera total, que va unida a la pelvis y al fémur, y cuenta con dos partes articuladas entre sí: la cabeza femoral y el inserto acetabular. En caso de roturas o fracturas de cadera, suelen implantarse prótesis parciales, que va fijada al fémur, pero la cabeza femoral articula contra la pelvis.
También, existen las prótesis de revisión, que se implantan cuando el paciente ya tiene una prótesis de cadera. Éstas, se adaptan a la prótesis anterior.
Operación de prótesis de cadera
La operación de prótesis de cadera, como se ha explicado, consiste en la sustitución de las partes dañadas de la articulación, y los implantes suelen ser metálicos, conocidos como par de fricción metal-metal, ya que sufren menor desgaste que las prótesis de metal-polietileno.
En este tipo de cirugías se suele emplear anestesia local o raquianestesia, es decir, de espalda para abajo. Es una intervención que suele tener una duración de entre una y dos horas. Se pueden llevar a cabo dos técnicas para implantar la prótesis: la cementación y la no cementación, en este caso, se recubre la prótesis de materiales porosos que imitan la textura del hueso.
Habitualmente, se realiza una reducción de prueba, es decir, durante la operación se implanta una prótesis temporal para conocer el tamaño de los componentes que se necesitan. Una vez conocida esta información, se implanta la prótesis definitiva.
Los motivos que llevan a la decisión de la implantación de una prótesis de cadera son la presencia de un dolor crónico, que limita la realización de actividades diarias. Esta opción se debe plantear en el momento en el que los ejercicios de fisioterapia o cualquier tipo de medicación, no resulte suficiente para aliviar el dolor en el paciente.
Cuánto dura una prótesis de cadera
Una prótesis de cadera suele durar en torno a 20 o 25 años, siempre que no surjan complicaciones que obliguen a reemplazarla. En los últimos años se han desarrollado nuevos modelos, que pueden tener una duración mayor en el tiempo.
Beneficios de una prótesis de cadera
Habitualmente, la prótesis de cadera se implanta en pacientes que presentan enfermedades degenerativas que empeoran con el paso del tiempo, o pacientes que presentan fracturas o roturas óseas.
Generalmente, las prótesis de cadera suelen ofrecer buenos resultados, que suponen una mejora en la calidad de vida del paciente, ya que, el dolor crónico desaparece y, por tanto, mejora la movilidad del paciente, lo que le permite retomar la realización de actividades de su vida cotidiana.
Infección de prótesis de cadera
En algunas ocasiones, las prótesis de cadera sufren infecciones bacterianas. Se debe a la existencia de bacterias “superespecializadas”, que se asientan en superficies artificiales, a las que las defensas no llegan de manera efectiva.
Estas bacterias, crean una capa, denominada biofilm, que no permite que los antibióticos lleguen al foco de la infección, incluso con el empleo de dosis muy altas.
Síntomas de infección de prótesis de cadera
Cuando existe una infección en la prótesis de cadera, el paciente suele presentar dolor más o menos intenso en la zona, acompañado de fiebre. Además, la articulación presenta falta de movilidad.
Otro de los síntomas de la infección tras la intervención, es la mala cicatrización de la herida, que incluso, puede llegar a supurar.
Tipos de infección de prótesis de cadera
En cuanto a los tipos de infección, las más comunes son la infección aguda, que suele manifestarse durante el primer mes, y la infección subaguda, cuyos síntomas pueden presentarse entre un mes y un año después de la intervención.
También, existe la infección tardía de prótesis de cadera. Ésta es menos frecuente, y suele darse tras haber desarrollado un proceso infeccioso anterior en otra parte del cuerpo.
Diagnóstico de infección de prótesis de cadera
Para el diagnóstico de una infección de prótesis de cadera es necesario un equipo multidisciplinar de profesionales. En primer lugar, se suele realizar un análisis clínico que pueda aportar información sobre una posible infección.
También, se realizan pruebas de imagen, tales como resonancias magnéticas, radiografías o gammagrafías nucleares. En el diagnóstico de este tipo de infecciones, son importantes los cultivos de laboratorio.
Tratamiento para la infección de prótesis de cadera
En cuanto al tratamiento necesario para una infección de prótesis de cadera, no suele ser suficiente con tratamiento antibiótico y se suele precisar una intervención, en la que se realice una cura del foco de la infección, y una limpieza de los tejidos colindantes.
La operación, puede llevarse a cabo en un tiempo, si el paciente presenta la infección desde un periodo inferior a dos semanas y presenta un estado de salud general bueno. Esta operación, permite una recuperación más rápida.
En casos de infección crónica, es necesario realizar la operación en dos tiempos: en la primera intervención se retira la prótesis infectada y se coloca un espaciador de cemento suministrador de antibiótico. Pasados dos o tres meses, el paciente se somete a una segunda cirugía en la que se implanta una nueva prótesis de cadera.
Consejos para cuidar la prótesis de cadera
Cuando el paciente se ha sometido a una intervención de prótesis de cadera, es necesario seguir ciertas pautas para asegurar su buen funcionamiento y garantizar una mayor duración en el tiempo. Algunas de estas putas son:
• Lavado y desinfección de la herida.
• Evitar escaleras en los meses posteriores a la operación.
• Uso de calzado cómodo, que sujete bien el pie.
• Dormir en una posición boca arriba, evitando posturas laterales, en las que el peso del cuerpo recaiga sobre la cadera.
• Control del peso corporal, para evitar que la articulación tenga que soportar peso excesivo.
• Importancia de la rehabilitación para recuperar la movilidad tras una prótesis de cadera.
• Realizar ejercicios para fortalecer y ejercitar la musculatura de la zona intervenida.
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